
Hay gente que primero se pasa con la comida y después se sienten culpables e intentan quemar el exceso de azúcar al gimnasio o corriendo. Hazlo exactamente al revés.

Hay gente que primero se pasa con la comida y después se sienten culpables e intentan quemar el exceso de azúcar al gimnasio o corriendo. Hazlo exactamente al revés.

De vuelta al trabajo, olvÃdate del ascensor y verás el cambio. Esta vez no hay excusas.

Si quieres librarte del michelÃn, primero tienes que conocerlo bien y saber cuánta grasa hay en tu cuerpo. La báscula no vale.