Supera la cuesta de enero: arregla tu economía
Ene14

Supera la cuesta de enero: arregla tu economía

El método para arreglar tus finanzas se parece mucho al de arreglar tu cuerpo. Sí, esto es un blog de vida sana, pero la principal amenaza a tu salud es el estrés, y la principal fuente de estrés suele ser el dinero. Después de las vacaciones de Navidad no es extraño encontrar un buen agujero en nuestra cuenta corriente o una enorme deuda en la tarjeta de crédito. Aunque hay métodos para lidiar con el estrés, ¿por qué no atacas la causa? Poner en orden tus finanzas puede cambiar radicalmente tu vida. Meterse en deudas para pagar los excesos navideños es como comer en exceso: cuando lo haces no piensas en las consecuencias. El método para salir de ese agujero se parece mucho al que se usa para cambiar tu cuerpo. Párate, piensa, mide y haz un plan: Deja de aumentar tu deuda. Guarda la tarjeta de crédito en un cajón. Apunta todo lo que gastas. Medir tu vida es controlar tu vida. Si apuntas tus gastos te ayudará a ser consciente de qué puedes permitirte y qué gastos debes recortar. Resiste a las rebajas. Nunca compres por impulso. Antes de comprarte esos zapatos, sacales una foto con tu teléfono móvil y vete a casa sin ellos. Deja que pasen 24 horas, mira la foto y piensa si realmente los necesitas. Haz un plan realista para saldar tu deuda. calcula cuántos meses necesitas, y al final cada mes haz balance. Si no has cumplido, vuelve a escribir el plan, pero no dejes de hacer las...

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Cuándo apagar tu smartphone
Dic18

Cuándo apagar tu smartphone

Tu smartphone puede acabar con tu productividad y tu vida sexual. Si no controlas tu teléfono inteligente, él te controlará a ti. Tu smartphone pone Internet en tu bolsillo, hace tu vida más fácil, pero también puede destruirla. La presión de estar siempre conectado, responder inmediatamente a los mensajes de correo electrónico, en cualquier lugar, es gasolina para el estrés. Si estás pendiente de ese email del trabajo no puedes disfrutar de tu vida sexual, ni de tus amigos, ni de tu tiempo libre. En un estudio informal en el Reino Unido se descubrió que un 50% de los adultos se llevaban el teléfono inteligente a la cama para mirar Facebook o chatear durante 90 minutos de media. Eso significaba dormir menos horas y tener menos sexo. Por si fuera poco, si estás conectado permanentemente también eres menos productivo en el trabajo. Leslie Perlow, profesora de la Harvard Business School, estudió el comportamiento de los empleados de Boston Consulting Group, una empresa especialmente estresante. Siguiendo sus instrucciones, los ejecutivos apagaron sus blackberries y ordenadores durante unas horas al día, de forma planificada. Lo llamó tiempo de descanso predecible (PTO, Predictable Time Off). Los resultados son sorprendentes. Los empleados se encontraban más motivados, más satisfechos, y además, había aumentado su eficiencia, su productividad y su capacidad de trabajar en equipo. Los resultados pueden leerse en su libro Sleeping With Your Smartphone. No dejes que tu smartphone controle tu vida. Estos son cuatro trucos para recuperarla: Desactiva el modo “push” de tu teléfono y cambia la recepción del correo electrónico a modo manual. Con esto eres tú el que decide cuándo descargar los nuevos mensajes. Ya sabes que es más efectivo hacerlo a determinadas horas del día. Apágalo por la noche. Parece una obviedad, pero los mensajes entrantes, incluso en modo vibración, pueden alterar tu sueño. Dos horas en modo avión. Si estás en el gimnasio, comiendo, con tu pareja, tu familia o tus amigos, o simplemente necesitas concentrarte con algo del trabajo, pon tu teléfono en modo avión para que no pueda recibir mensajes durante dos horas. Programa una alarma para volver a encenderlo. Un día desconectados. Planifica con tu pareja (o sin ella) un día entero sin correo electrónico, ni whatsapp, ni SMS. Apaga el teléfono durante 24 horas. Sal de la ciudad, toma el aire, haz deporte, lee un libro, ve al teatro, practica más sexo. El mundo no se va a terminar porque tú no respondas un mensaje inmediatamente. Te sorprenderás de lo que eres capaz de hacer y disfrutar cuando no hay interrupciones en tu...

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Cómo ser multitarea y no morir en el intento
Nov28

Cómo ser multitarea y no morir en el intento

Tu cerebro no es multitarea. ¿Por qué insistes en serlo tú? Es el signo de los tiempos. Se espera de nosotros que lo hagamos todo a la vez: leer diez páginas web, escribir un informe, hablar por teléfono, actualizar tu blog y comer. Conducir el coche y cerrar una venta. Planchar la ropa y ayudar con los deberes de los niños. Además, hacerlo todo bien. La mejor forma de ser multitarea es… no serlo. El cerebro no es multitarea, no puede procesar dos cosas al mismo tiempo. Es secuencial, hace una cosa detrás de otra. Lo que llamamos multitarea es en realidad alternancia rápida de actividades. Cuando sintonizas la radio no estás prestando atención a la carretera, aunque sea durante unos segundos. Por eso hay accidentes. Pero todos tenemos que hacer varias cosas en el día, ¿cómo sobrevivir? Sigue estos pasos: Priorizar: parece evidente, pero no lo es. Haz una lista y dedica más tiempo a las cosas importantes, como terminar ese informe o hacer deporte, y menos tiempo a las superfluas, como mirar Facebook. Si necesitas ayuda, prueba con un programa llamado Freedom que bloquea las redes sociale.s Secuenciar: haz una cosa detrás de otra, y mientras estés en ella, evita las interrupciones. No compruebes el mail, ni respondas a esa llamada. La técnica del pomodoro para trabajar en bloques de 25 minutos cada vez funciona muy bien. Poner límites: muchas tareas podrían tenernos ocupados sin fin, y no dedicaríamos tiempo a las demás. Pon un límite, por ejemplo, escribir durante dos horas, y después hacer esas llamadas. Es mejor tener las horas programadas en la agenda que usar una lista de...

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Ocho trucos para no envejecer (tanto)
Nov08

Ocho trucos para no envejecer (tanto)

Todos envejecemos, pero tampoco hace falta acelerar el proceso. Así puedes estar más joven de lo que eres. Ahora que parece que nos vamos a quedar sin pensión y quizá tengamos que trabajar hasta los 80, lo mejor que podemos hacer es llegar lo más sanos posible. En todo el mundo los científicos investigan la forma de prolongar la vida, y hasta ahora hay tres posibles soluciones: Antioxidación: los famosos radicales libres atacan a las células y las hacen morir antes de tiempo. Menos oxidación, más años de vida, aunque solo sean un 15% más. Ingeniería genética: nuestras células están programadas para morir. Si conseguimos desactivar esas instrucciones en el ADN, podriamos vivir para siempre. No es una quimera, existe en la naturaleza. Las células cancerosas no tienen esas instrucciones y son inmortales. Transhumanismo: en lugar de arreglar el cuerpo, olvidémonos de él. Se está estudiando cómo traspasar nuestra conciencia a un ordenador donde podríamos vivir para siempre en una perfecta simulación de la existencia. Calculan que quedan unos 100 años para conseguirlo. A no ser que tengamos el dinero y recursos del malo de James Bond, la única de esas vías que está en nuestras manos es la primera: no oxidarnos. La principal forma de oxidación es el estrés oxidativo. De nuevo el estrés. De momento no podemos detener el envejecimiento, pero sí retrasarlo. La mitad de la receta es el ejercicio. La otra mitad, la dieta. No hace falta tomar suplementos si sigues estas recomendaciones: No engordes: el sobrepeso es la causa directa de muchas de las enfermedades en la edad avanzada, y por supuesto, de la muerte prematura. No se trata de hacer horribles dietas yo-yo, sino de mantener el mismo peso y composición. Adiós al azúcar: comer azúcar es como echar gasolina a un fuego. El azúcar se convierte directamente en michelines, y está por todas partes. Lo mismo ocurre con las harinas y la mayor parte de la comida blanca. Come más plantas verdes: cuando eliminas el azúcar de tu dieta necesitas obtener tus calorías de otros lados. Aficiónate a todo lo que sea verde, y también a las legumbres. Más grasa saludable: hace tiempo que el mito de que la grasa es dañina se tambalea. Se ha podido observar que quienes eliminan totalmente los azúcares y almidones de su dieta, y sustituyen esas calorías por grasa saludable, especialmente de frutos secos, pescado, aguacates, aceite de oliva y carne roja criada con pasto, ven mejorar su salud. Así de fácil. Muévete todos los días: solo 30 minutos de caminata pueden hacer milagros. Si no te animas a ir al gimnasio, haz ejercicio en casa...

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Sin estrés en treinta segundos
Oct21

Sin estrés en treinta segundos

Vivir sin estrés no significa pasar la vida en un balneario, sino saber cómo aliviarlo cada vez que aparece. Por desgracia los tiempos que vivimos y nuestro estilo de vida nos proporcionan motivos más que suficientes para estar estresados. Problemas de dinero, de pareja, en el trabajo o familiares. Bajo la influencia de la adrenalina y el cortisol, nuestro cuerpo se protege. Instintivamente nos encogemos, contraemos los músculos, nos hacemos más pequeños, esperando el golpe. A la larga, el estrés nos mata prematuramente. Seguramente no puedas evitar el estrés, pero puedes calmarlo cuando aparezca. ¿Dónde sientes tu estrés? Para mí es como un nudo en el estómago, combinado con un peso en el pecho que no me deja respirar. Para otras personas es dolor de cabeza, dolor en la espalda, tensión en el cuello. El estrés te retuerce y te contrae. Si recuperas el control de tu cuerpo, puedes aliviar el estrés. En un interesante estudio se vio que solo cambiando la postura los niveles de cortisol descendían. Cuando sientas el primer zarpazo del estrés, no pierdas tiempo y actúa en 30 segundos: Segundos 1-15: Encuentra tu centro de gravedad. Presta atención a tus pies. Apóyalos fírmemente en el suelo. Localiza tus manos y deja que se apoyen sobre tus muslos, sin tensión. Yergue la cabeza imaginando que alguien tira de ella hacia el techo, poniendo tu espalda recta y relajando los hombros hacia atrás. Nota cómo te sientes más seguro, más centrado. Mantén la postura. Segundos 16-30: Respira. Toma aire contando hasta cinco. Nota como el aire llena tus pulmones e imagina que el oxígeno llega a todo tu cuerpo, hasta tus manos y pies. Ahora exhala contando hasta diez, lentamente, vaciando por completo los pulmones. Enhorabuena, tus niveles de cortisol han bajado. La ventaja es que lo puedes hacer en cualquier momento, cada vez que lo necesites a lo largo del día. Si el estrés es frecuente, necesitarás hacer ejercicios más largos y concentrados, como la técnica de...

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