Alimentos para reducir el estrés
May14

Alimentos para reducir el estrés

Esta es la lista de la compra para hacer bajar los niveles de cortisol, la hormona del estrés.

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Por qué no hacer nada cansa tanto
Abr14

Por qué no hacer nada cansa tanto

La inactividad hace aumentar la fatiga. ¿Cómo es posible? Así estropeas tu cuerpo y tu salud si te pasas el día tumbado.

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Dime dónde tienes grasa y te diré cómo eres
Oct16

Dime dónde tienes grasa y te diré cómo eres

La grasa no se acumula uniformemente en tu cuerpo. Descubre por qué te sobra de un sitio y no de otro. Por si no te has dado cuenta todavía, tu cuerpo está controlado por tus hormonas. Los niveles de estas sustancias mensajeras son responsables de todo lo que te pasa: tus estados de ánimo, la forma de tu cuerpo, tu capacidad de esfuerzo, y por supuesto, tus impulsos sexuales. Las hormonas también controlan dónde se acumula la grasa en tu cuerpo. Este es el principal motivo de que en general los hombres tengan grasa en la barriga y las mujeres en las caderas. Según dónde se acumule tu grasa sabrás qué hormonas están en juego. Grasa en los brazos y el pecho Causa: bajos niveles de testosterona. La acumulación de grasa en los brazos y el pecho está relacionada con los bajos niveles de andrógenos u hormonas masculinas, incluyendo la famosa testosterona. Solución: para potenciar la testosterona hay que comer grasa saludable, más proteínas, hacer ejercicios de fuerza y asegurarse de un buen aporte de vitamina B, zinc y magnesio. Grasa en los hombros y las caderas Causa: Insulina. Los picos de insulina en sangre producidos por los azúcares hacen que se acumule la grasa, especialmente en la espalda y las “asas del amor”. Es el tipo de gordura de aquellos a quienes les gusta lo dulce. Solución: minimizar el azúcar y los hidratos de carbono de alto índice glucémico, comer más proteína y pescado graso, y comer más a menudo para evitar las subidas y bajadas de glucosa en sangre. Grasa en el abdomen Causa: cortisol. El cortisol, la hormona del estrés, es la responsable de la acumulación de grasa en la barriga, tanto en hombres como en mujeres. Solución: además de intentar llevar una vida más relajada, evitar que la comida cause estrés en nuestro cuerpo con subidas y bajadas de azúcar, y asegurarse un buen aporte de vitamina C, vitamina B5 y magnesio. Grasa en las caderas Causa: estrógenos. Las hormonas femeninas determinan la acumulación de grasa en las caderas y los muslos. Por eso cuando engordan las mujeres tienden a adoptar forma de pera y los hombres de manzana. Solución: uno de los problemas con el estrógeno es su metabolismo. Si el cuerpo no los elimina, los niveles permanecen altos. Para ayudar al hígado a eliminar estrógenos se pueden tomar crucíferos, como el brócoli, soja y suplementar con vitamina B6, B12 y ácido fólico. En cualquier caso recuerda: la acumulación de grasa es porque tu cuerpo recibe más comida de la que consume. Da igual dónde se acumule, si quieres estar mejor tendrás que comer adecuadamente y hacer...

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Diez trucos para aliviar el estrés ya
May30

Diez trucos para aliviar el estrés ya

Justo antes de las vacaciones de verano el trabajo se acumula y todo el mundo se vuelve loco. Relájate en segundos con estos trucos. No hace falta apuntarse a una escuela de yoga o meditar durante horas. La presión de la vida diaria hace que tu cortisol, la hormona del estrés, se dispare. Estos sencillos trucos persiguen el mismo efecto: hacen descender el cortisol. Apaga el teléfono. No es necesario estar conectado las 24 horas. Pon tu teléfono en modo avión durante una hora al día. Te sorprenderás. Escribe tus penas antes de dormir. Si las pasas a un papel, es como si las descargaras de tu cerebro. Evitarás dar vueltas en la cama. Despierta con suavidad. El despertador a todo volumen es una de las mayores causas de estrés. Busca uno progresivo o utiliza una aplicación para tu teléfono con música suave, como Sleep Cycle. Ríete. Ríe aunque no tengas motivos, o busca un vídeo de gente rompiéndose cosas. La risa rebaja el estrés instantáneamente. Un poco de aromaterapia. Ponte una crema de mentol como Vics Vaporub alrededor del cuello y tendrá el mismo efecto calmante ahora que cuando eras pequeño. Silencio. Apaga la música, la televisión, cierra las ventanas y deja de hablar. Si es necesario, ponte tapones. El silencio es un lujo, y baja el cortisol como nada. Amabilidad. Si tienes un mal día y gruñes a la gente, añades hostilidad al ambiente y elevas el nivel de estrés general. Haz el esfuerzo de sonreír y ser amable, reducirás la ansiedad de los demás, y sobre todo, la tuya. Empuja la pared. Parece tonto, pero funciona. Ponte a un metro de una pared, apoya las dos manos y empuja, estirando la parte posterior de las piernas, que es donde más tensión se acumula.   Foto: Woman with a cloud on her head por...

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El cortisol, el estrés y las cebras
Sep26

El cortisol, el estrés y las cebras

  El cortisol, la hormona del estrés, está ahí porque puede salvar tu vida. Pero también puede matarte poco a poco. Quizá no te des cuenta, pero el interior de tu cuerpo a veces se parece a un episodio de Star Trek: – ¡Toda la potencia a los propulsores principales! – Capitán, nos quedaremos sin escudo, podrán destruirnos – ¡Tenemos que arriesgarnos, hay que salir de aquí rápido! En una situación de peligro, nuestro cuerpo busca energía rápidamente para que podamos pelear o salir corriendo. El cortisol, la hormona del estrés, es responsable de arrancar este mecanismo de emergencia. La glucosa, el combustible de las células se envía a los músculos. Pero mientras tanto, los sistemas que no son esenciales para salir corriendo se desconectan, no reciben energía. Durante ese tiempo, no funciona el sistema inmunitario, el impulso sexual, la digestión, la regeneración de tejidos, nada que no sea urgente. El cortisol es necesario. El neurocientífico Robert Sapolsky lo explica de forma genial en su libro “Por qué las cebras no tienen úlcera“. El cortisol nos ayuda a superar un cambio en nuestro equilibrio homeostático. Esto puede ser algo cotidiano como levantarnos por las mañanas, o tan excepcional como salir corriendo delante de un león, y funciona igual en los seres humanos y en las cebras. Sin embargo, los seres humanos somos especiales. A diferencia de las cebras podemos disparar el mecanismo del estrés por peligros imaginarios, que vemos en el futuro, pero aún no han ocurrido. Así el cortisol se nos dispara constantemente: cuando nos aprietan con una entrega en el trabajo, cuando recibimos una bronca del jefe, cuando tenemos miedo de que nos despidan, cuando no llegamos a fin de mes, cuando vemos las noticias sobre la crisis. Cuando el cortisol está alto constantemente, tenemos estrés crónico. Este estrés crónico debido a la incertidumbre y la preocupación no provoca por sí mismo enfermedades, pero como anula nuestras defensas, podemos enfermar con cualquier cosa, desde un catarro hasta un cáncer. La combinación del estrés con el azúcar es fatal para tu cintura. El cortisol potencia los efectos de la insulina, esa hormona que hace que toda el azúcar que comas se acumule en forma de grasa. Especialmente en el caso de la grasa abdominal, tanto en en hombres como en mujeres. También se ha comprobado que el estrés aumenta la concentración de colesterol “malo”, ese que a la larga produce arterioesclerosis y ataques al corazón. En efecto, el colesterol alto no es por comer huevos. Es por el estrés. El cortisol es fácil de medir. Si crees que estás estresado pide a tu médico que te haga una prueba muy...

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