Por qué estás tan cansado, y qué puedes hacer para remediarlo
Oct02

Por qué estás tan cansado, y qué puedes hacer para remediarlo

Tus buenos propósitos para este curso pueden descarrilar porque te falta energía. Esto es lo que puedes hacer. Seguro que te ha ocurrido. Te pones las zapatillas para salir a correr, o llegas al gimnasio, y a los cinco minutos estás agotado. Más aún, estás cansado antes de empezar. ¿Hay alguna forma de tener más energía? Si quieres entrenar y pasar el día como el conejito de las pilas alcalinas necesitas trabajar sobre todo en tu dieta, pero también en tu cabeza y el resto de tu cuerpo. Agua Una gran parte del cansancio es deshidratación. Bebe al menos medio litro de agua antes del entrenamiento, y al menos un litro mientras entrenas. Después de entrenar, el cuerpo te pedirá entre medio litro y un litro más. Ten en cuenta que estás perdiendo agua con el sudor y el esfuerzo. Comida antes de entrenar Si quieres perder grasa, tienes que restringir tus calorías, pero es importante comer antes y después del ejercicio. Entre una y dos horas antes del ejercicio toma hidratos de carbono de absorción lenta: avena, legumbres, verdura o cereales integrales. Toma también proteína y algo de grasa saludable. Sobre todo, nada de azúcar, si no quieres quedarte tirado a mitad de camino. Comida después de entrenar Durante dos horas tu cuerpo estará en la ventana anabólica, un momento mágico en el que la comida alimenta a tus músculos en lugar de hacer crecer tu barriga. Toma una buena ración de proteínas, como pollo, huevos, atún, o un batido de proteína de suero, y acompáñalo de hidratos rápidos, como por ejemplo fruta. Cafeína La tienes a tu alcance en forma de café, té o pastillas, y es muy efectiva, sobre todo si regulas la dosis para que no interfiera con tu sueño. Un espresso doble media hora antes de entrenar puede darte ese extra de ánimo que necesitas. Descanso Si haces dos horas de entrenamiento todos los días de la semana, puede que no estés dejando a tu cuerpo tiempo para descansar y regenerar las células. El sobreentrenamiento, además de la fatiga, aumenta el riesgo de lesiones. Deja al menos un día de descanso por cada dos de entrenamiento, y duerme entre siete y ocho horas. Motivación Esta es la parte que tiene que ver con tu cabeza, y es la más importante. Ponte metas que sean realistas y puedas alcanzar, pero intenta batir un récord cada semana. Antes de entrena mira fotos de gente que tiene el cuerpo que tú quieres, y mira fotos tuyas para ser consciente de lo que tienes que mejorar. No te peses, mide tu cintura y anota tus progresos. Busca compañía,...

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Transformer en Navidad: acaba con la resaca
Dic26

Transformer en Navidad: acaba con la resaca

Antes de arrancarte la cabeza, lee esto. Hay un remedio infalible para prevenir la resaca. ¡No emborracharse! Dicho esto, como nos conocemos y es Navidad, pasemos a hacer control de daños la mañana siguiente de la juerga. Los síntomas de la resaca parecen una película de terror: deshidratación, dolor de cabeza, fatiga, dolores musculares, vómitos, diarrea, flatulencia, debilidad, fiebre, taquicardia, sudores, ansiedad, irritabilidad, hipersensibilidad a la luz y al ruido, temblores, alteración del sueño, pérdida de la visión tridimensional y por si fuera poco, mal aliento. El mecanismo exacto por el que se produce la resaca no se conoce demasiado bien. La ciencia médica no se toma muchas molestias con las dolencias que se pasan por sí solas en 24 horas, y prefiere concentrarse en los devastadores efectos del alcoholismo a largo plazo, por ejemplo. Quizá por esto a la resaca la rodea una mezcla de mito y realidad que vamos intentar despejar. En la resaca influye el tipo de alcohol. Por lo general, cuanto más simple es la bebida, menos resaca produce. El vodka, que es prácticamente alcohol y agua, deja menos resaca que los licores más oscuros y aromáticos como el whiskey o el ron. Estos contienen sustancias congéneres que se producen en la fermentación que parecen agravar los síntomas. Un estudio clasificó las bebidas alcohólicas según la resaca de dejan, de más leve a más grave: MENOS RESACA Alcohol puro (disuelto) Cerveza Vodka Ginebra Vino blanco Whiskey Ron Vino tinto MÁS RESACA Coñac   Lo que sí se sabe es que la resaca no tiene cura. El cuerpo necesita recuperar el equilibrio, eso lleva un tiempo, y mientras tanto te ves reducido a un desecho humano. Si estás experimentando nuevas dimensiones del dolor, intenta aliviar los síntomas y huye de los remedios caseros: Remedios que funcionan Agua: el alcohol tiene un conocido efecto diurético, es decir, te hace perder agua a través de la orina con el consiguiente daño para las esquinas y portales. Por si fuera poco también se unen a veces los sudores, la diarrea y el vómito. Todo esto te deja seco. Bebe mucha agua, lenta pero continuamente, y la resaca durará menos tiempo. No pienses que por beber mucha agua de golpe eliminarás el alcohol a través de la orina; no funciona así. Carbohidratos simples y huevos: El metabolismo del alcohol se produce en el hígado, lo que interfiere con la producción de glucosa y agota las reservas de glucógeno. Si se añade que mientras se bebe, se come menos, el resultado es que no llega glucosa al cerebro, y eso se nota. Tomar fruta o miel ayuda a recuperar los niveles...

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Transformer en Navidad: cómete la sopa
Dic20

Transformer en Navidad: cómete la sopa

Banquete navideño, bien. Navidades infernales, mal. Cómete primero la sopa. ¡Ya está Transformer, martillo de herejes azucarados, aguándonos las fiestas! Pues no. Ver a la familia y amigos que echamos de menos está muy bien. Comer cosas deliciosas que no nos permitimos el resto del año, también. Descansar, imprescindible. Pero por desgracia, las estadísticas confirman otra realidad. Resaca, indigestión, peleas familiares, depresión, accidentes, violencia e incluso suicidios. Por no mencionar esa gripe que siempre nos amarga las vacaciones, o una media de dos kilos de más, que pueden amargarnos el resto del año. Con esta serie de entradas navideñas propongo trucos para controlar los estragos y maximizar la diversión. Hoy veremos el más terrorífico: la comida. Lo mejor sería no cometer excesos, pero como es probable que caigas, aquí tienes dos trucos y una sopa que pueden ayudarte: 1. Come. Despacio. En Navidad los atascos, recados, compras, compromisos familiares y fiestas nos trastocan los horarios. Nos sentamos a comer tarde y con mucha hambre. ¿Y qué hay en la mesa? De aperitivo, una bandeja de turrón o embutidos. Luego viene el primero, el segundo, el postre y los licores. Cuando nos damos cuenta, nos revientan las costuras del pantalón. El secreto es comer despacio. Disfrutar de cada bocado como si fueras un condenado a la silla eléctrica en su última cena. Saborea ese mazapán a pequeños bocados, tómate el champán a sorbitos. Paladea el cordero. Come un poco de todo, haz que duren las cosas que más te gustan. Por un lado, aumentas el placer de comer, y por otro, sin darte cuenta, vas a comer menos. Al comer despacio damos tiempo a que la leptina, la hormona de la saciedad, llegue a nuestro cerebro y nos avise de que ya tenemos bastante. 2. Bebe agua Si solo pudieras hacer una cosa para minimizar los estragos navideños, que sea esta. En general, en Navidad comemos demasiado y bebemos muy poca agua. Además, nuestro cerebro confunde a veces la sed con el hambre. Prueba esto: antes de cada comida bebe dos vasos de agua, sola o con un chorro de zumo de limón. El agua nos ayuda a controlar la saciedad. El limón ayuda con vitamina C, necesaria en el metabolismo de las grasas. Si bebes vino, cerveza o licores, la mejor forma de evitar la resaca es beber por cada copa de alcohol un vaso de agua. La resaca es básicamente deshidratación. 3. Cómete la sopa La madre de Mafalda tenía razón. En la cena de Nochebuena imita a tus mayores y tómate un buen tazón de consomé. La sopa es sobre todo agua (ver apartado anterior) y nos aporta...

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¿Qué significan los antojos?
Oct18

¿Qué significan los antojos?

Los antojos no solo son para las embarazadas. Si alguna vez has tenido la sensación de que necesitas comer chocolate, caramelos o patatas fritas, tu cuerpo te está enviando un mensaje. Quizá sientas un impuso irresistible de ir a la máquina de la oficina y comerte un paquete de fritos de maíz. O te pases una mañana con la imagen de una hamburguesa en la cabeza. Los antojos son una forma que tiene nuestro cuerpo de decirnos que nos falta algo. Los antojos se producen con más frecuencia en las mujeres embarazadas, y aunque no se conoce bien el mecanismo, se asocian a la carencia de un nutriente concreto. Pero no siempre lo que nos apetece es lo que necesitamos. En la mayoría de los casos confundimos la sed con el hambre. Mucha gente pasa el día deshidratada. La primera medida ante un antojo es beber agua. Superada la prueba, si el antojo persiste podemos analizarlo: Chocolate No quiere decir que tu cuerpo tenga un déficit de chocolate, aunque a mucha gente le gustaría que eso fuera verdad. El chocolate es rico en magnesio, y el antojo puede indicar una carencia de este elemento. Si comes chocolate, que sea negro y con bajo contenido en azúcar, pero hay mejores sustitutos, como las almendras, el pescado o las espinacas. Dulces Cuando te apetece algo dulce, puede ser que estés sufriendo subidas y bajadas de glucosa en sangre. Los dulces te proporcionarán un subidón de energía, para volver a caer en picado al cabo de unas horas. Es mejor que comas con más frecuencia y carbohidratos que se absorban más lentamente. El desajuste de azúcar se acentúa cuando falta cromo. Hay cromo en las verduras de hoja y en el hígado, pero no suficiente. Piensa en tomarlo como suplemento. Salados Si te mueres por unas palomitas bien saladas, puede que lo que tengas sea demasiado estrés. El estrés tiene trabajando constántemente a las glandulas suprarrenales produciendo hormonas, y llega un momento en que no funcionan a pleno rendimiento. Como estas glándulas también regulan el equilibrio de las sales, puede hacer que perdamos sodio. En un experimento, unos minutos de relajación y respiración profunda bastaban para reducir el antojo de saladitos. Para no perder sodio, conviene tomar además potasio. Que tu sal de mesa sea natural, no refinada. Grasas Cuando buscas con desesperación queso o fritos, puede que te falten ácidos grasos esenciales. Lamentablemente, en muchos casos no los encontrarás ahí, ya que nuestras dietas son deficitarias en Omega 3. También puedes tener deficiencias de vitaminas A, D, E y K, que son liposolubles, es decir, que se encuentran en las grasas,...

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Sobrevivir al chiringuito
Jul29

Sobrevivir al chiringuito

Las vacaciones son para disfrutarlas, también comiendo. Elige bien en el chiringuito y además de disfrutar, te cuidarás. En vacaciones la dieta se relaja, aunque también se puede ir de las manos. Esos excesos que antes te permitías una vez por semana se convierten en verano en un festín permanente que dura semanas semanas. La clave es control de daños. No se trata de seguir una dieta espartana, sino de elegir bien lo que comes y minimizar los estragos que las vacaciones pueden hacer en tu cintura: El agua quita la sed: En esos días de calor, sudorosos, con la piel pegajosa y la boca seca, nada mejor que una cerveza bien fría. ¿Seguro? Mejor bebe agua primero para hidratarte y, después, tomarte esa cerveza. Te sentirás mejor, procesarás más rápido el alcohol y evitarás que una cerveza se convierta en dos o tres. Sardinas sí, gracias: En el chiringuito elige las sardinas a la brasa antes que los calamares rebozados, y los calamares rebozados antes que las patatas bravas. Compensa el arroz de la paella comiendo más pollo y nada de pan. Placer helado: Un helado es una bomba calórica llena de grasa y azúcar pero, por suerte, también tiene proteínas de la leche. Si puedes, elige helados bajos en calorías y tómalos después de hacer deporte. No los uses para quitarte la sed, solo te darán más....

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