Tu almohada te puede hacer engordar

almohada correcta

Si no duermes bien engordarás, y puede que tu almohada tenga la culpa. Asegúrate de elegir la almohada correcta para ti.

Hay ciertas cosas en las que merece la pena invertir un poco más de dinero. Por ejemplo, papel higiénico suave. Mantequilla y aceite de oliva de buena calidad. Zapatillas de calidad para correr. El supuesto ahorro no compensa el malestar que te pueden llegar causar las opciones más baratas.

La almohada es una de estas cosas, y mucho más importante de lo que parece. Con una almohada inadecuada dormirás menos tiempo y peor, y ya sabes que no dormir engorda. En muchos casos podrás tener dolores de cuello, espalda, ronquidos o dolores de cabeza.

Las almohadas también caducan. Pasados un par de años han perdido su elasticidad y por tanto no soportan tu cabeza igual de bien que el primer día. Por si fuera poco, con los años acumulan polvo, ácaros y hongos, tanto es así que una almohada vieja puede llegar a pesar el doble que la misma almohada nueva.

Cuando compres una almohada no mires tanto el precio, sino cómo te encuentras. Es imprescindible probarla. Hay almohadas muy caras de materiales exóticos que pueden ser inútiles para ti. Sin embargo, las almohadas baratas pierden sus propiedades muy rápido. La almohada ideal depende siempre de tu postura al dormir:


posicion almohada

Si duermes boca arriba

Necesitas una almohada firme o media, de altura media que te ofrezca sujeción para el cuello. Las almohadas de plumas se adaptan a la forma de tu cabeza, igual que las viscoelásticas. Las almohadas cervicales, con una curva para el cuello, también son una buena idea.

Si duermes de lado

Necesitas una almohada firme y alta, para rellenar el hueco entre tus hombros y la cabeza, y mantener tu cuello recto. Busca fibra sintética firme o látex.

Si duermes boca abajo

Hay quien duerme con una almohada blanda y delgada, o incluso sin almohada. Si usas almohada, también puedes ponerla bajo tu estómago para mantener la espalda recta.

Foto: girl sleeping, de Shutterstock, no reutilizar

2 Comentarios

  1. Hola Darío, he comenzado a leer tu blog y me doy cuenta que soy una persona “delgada-gorda” tengo mucha grasa almacenada en el abdomen, mido 1.86 y peso 75 kg, he comenzado esta semana a realizar cardio estratégico en una elíptica, lo hago de lunes a viernes, además hago 1 hora y media de ejercicios de fuerza en el gym, aproximadamente de 6 de la tarde a 8. Mi dieta es la siguiente: en la mañana como 140 gramos de avena con leche. A las 9 consumo un sándwich de pan integral, aguacate, jitomate, lechuga y cuatro rebanadas de jamón de pavo. A las 11:00 yougurth con dos plátanos. A las tres antes de entrenar pasta o arroz con un filete de salmón y verduras. Regresando de entrenar un sándwich como el de la mañana. Mi pregunta es ¿voy por buen camino? ¿Qué hago para eliminar esta grasa tan difícil?

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    • Tendrás que probar qué es lo que funciona, midiendo tus resultados una vez por semana. Mi consejo es que utilices la calculadora para saber cuántas proteínas, grasa y carbohidratos necesitas. A tu dieta actual veo que le faltan proteínas y grasa, y quizá no tomes suficientes calorías. Una vez tengas un cálculo de las calorías, mide tu dieta durante unos días, y no la cambies. Si no has notado cambios en una semana, reduce 15% la cantidad y observa qué pasa durante una semana más.

      En cuanto al ejercicio yo separaría los ejercicios de fuerza del cardio. No entrenes más de 50 minutos de fuerza, es mejor más corto pero más intenso.

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