La verdad sobre el omega-3

Los ácidos grasos omega-3 desaparecen poco a poco de nuestra dieta, ¿tienes que tomar suplementos?

Los ácidos grasos esenciales tan de moda se llaman así porque nuestro cuerpo no puede fabricarlos, tenemos que comerlos. Los más conocidos son los de las familias omega-3 y omega-6. Son imprescindibles para el correcto funcionamiento del cerebro y regulan el metabolismo. Pero, por qué esta obsesión con los omega-3?

Todo empezó porque en los años 70 se estudió a los esquimales de Groenlandia, descubriendo que consumían una gran cantidad de grasa procedente del pescado, rica en omega-3, y que prácticamente no sufrían de enfermedades cardiovasculares. Con el tiempo, aquellos hallazgos han resultado en  la actual locura con los alimentos enriquecidos con omega-3, y las cápsulas con aceite de salmón que provocan divertidos eructos con sabor a pescado.

Pero ¿funcionan estos suplementos? Como ocurre con las vitaminas los minerales, si no tomamos suficientes ácidos grasos omega-3, tendremos más probabilidades de sufrir problemas de salud, pero no por tomar dosis excesivas desaparecerán los problemas que ya tenemos. Los omega-3 por sí solos no te harán adelgazar si no añades ejercicio y una dieta saludable.

No está sin embago demostrado que los omega-3 sirvan para prevenir el cáncer o los infartos. Lo que cambia las cosas es la proporción entre omega-6 (procedente sobre todo de los aceites de las plantas) y omega-3 (que viene sobre todo del pescado). Para que sea saludable, debería haber la misma cantidad de omega-6 y omega-3. Sin embargo la dieta actual tiene un índice de 10 a 30 veces o más omega-6 que omega-3. Los ácidos grasos omega-6 son inflamatorios, lo que potencialmente puede desencadenar varias enfermedades. Como en nuestra dieta suele haber mucho más omega-6, debemos tomar omega-3 para compensarlo.

¿Merece la pena entonces tomar alimentos enriquecidos con omega-3? Todo ayuda, pero piensa que en una sola lata de sardinas conseguirás cerca de 2 gramos de omega-3, mientras que tendrías que tomar dos litros de leche enriquecida para conseguir la misma cantidad. El salmón y la caballa son otras de las fuentes más abundantes. Si crees que tu dieta es deficitaria en omega-3 los suplementos en forma de cápsulas son otra posibilidad. Yo prefiero las sardinas.

 

 

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