Transformer en Navidad: acaba con la resaca

Antes de arrancarte la cabeza, lee esto.

Hay un remedio infalible para prevenir la resaca. ¡No emborracharse! Dicho esto, como nos conocemos y es Navidad, pasemos a hacer control de daños la mañana siguiente de la juerga.

Los síntomas de la resaca parecen una película de terror: deshidratación, dolor de cabeza, fatiga, dolores musculares, vómitos, diarrea, flatulencia, debilidad, fiebre, taquicardia, sudores, ansiedad, irritabilidad, hipersensibilidad a la luz y al ruido, temblores, alteración del sueño, pérdida de la visión tridimensional y por si fuera poco, mal aliento.

El mecanismo exacto por el que se produce la resaca no se conoce demasiado bien. La ciencia médica no se toma muchas molestias con las dolencias que se pasan por sí solas en 24 horas, y prefiere concentrarse en los devastadores efectos del alcoholismo a largo plazo, por ejemplo. Quizá por esto a la resaca la rodea una mezcla de mito y realidad que vamos intentar despejar.

En la resaca influye el tipo de alcohol. Por lo general, cuanto más simple es la bebida, menos resaca produce. El vodka, que es prácticamente alcohol y agua, deja menos resaca que los licores más oscuros y aromáticos como el whiskey o el ron. Estos contienen sustancias congéneres que se producen en la fermentación que parecen agravar los síntomas. Un estudio clasificó las bebidas alcohólicas según la resaca de dejan, de más leve a más grave:

MENOS RESACA
Alcohol puro (disuelto)
Cerveza
Vodka
Ginebra
Vino blanco
Whiskey
Ron
Vino tinto
MÁS RESACA
Coñac

 

Lo que sí se sabe es que la resaca no tiene cura. El cuerpo necesita recuperar el equilibrio, eso lleva un tiempo, y mientras tanto te ves reducido a un desecho humano. Si estás experimentando nuevas dimensiones del dolor, intenta aliviar los síntomas y huye de los remedios caseros:

Remedios que funcionan

  • Agua: el alcohol tiene un conocido efecto diurético, es decir, te hace perder agua a través de la orina con el consiguiente daño para las esquinas y portales. Por si fuera poco también se unen a veces los sudores, la diarrea y el vómito. Todo esto te deja seco. Bebe mucha agua, lenta pero continuamente, y la resaca durará menos tiempo. No pienses que por beber mucha agua de golpe eliminarás el alcohol a través de la orina; no funciona así.
  • Carbohidratos simples y huevos: El metabolismo del alcohol se produce en el hígado, lo que interfiere con la producción de glucosa y agota las reservas de glucógeno. Si se añade que mientras se bebe, se come menos, el resultado es que no llega glucosa al cerebro, y eso se nota. Tomar fruta o miel ayuda a recuperar los niveles de glucosa, mientras que la cisteína de los huevos es un antídoto contra los subproductos de la digestión del alcohol, como el acetaldehído, que son muy tóxicos.
  • Vitamina B6: Varios estudios han comprobado que la vitamina B6 alivia los síntomas, eso sí, en dosis muy superiores a la mínima cantidad diaria recomendada de 1,6 mg. Es una vitamina hidrosoluble y no es tóxica, así que puedes tomar sin miedo un par de comprimidos de 50 mg antes de beber y repetir cuando te levantes con resaca.

Remedios que no funcionan

  • El levantamuertos: ¿en cuántas películas lo habremos visto? El protagonista tiene un resacón épico y su mejor amigo le prepara un brebaje maligno con un huevo crudo, whiskey, tabasco, pólvora, saliva de mono y aceite de coche, que le cura instantáneamente. Aunque algunos ingredientes como el huevo ayudan, después del mal trago, la resaca seguirá su curso.
  • Beber más alcohol: hay quien sostiene (equivocadamente) que la resaca es un síndrome de abstinencia del alcohol, así que recomiendan tomar una cerveza o un bloody mary. El alcohol tiene un efecto anestésico que puede aliviar momentáneamente algunos dolores. Pero en realidad solo se posponen los síntomas, que sufrirás de nuevo más tarde.
  • Litros de café: la cafeína puede ayudar a aliviar momentáneamente los síntomas de fatiga de la resaca. Pero la cafeína también es un diurético que puede desahidratarnos aún más, cuando lo que necesitamos es que el cuerpo se rehidrate.

Por cierto, si piensas que el problema de tu cintura en Navidad son solo los dulces, te olvidas de que el alcohol engorda. Mucho.

Foto: Toms Bauģis

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