Elogio de la grasa

Durante décadas nos han dicho que comer grasa es el problema. El problema es otro.

Un poco de historia. En los años 70 las enfermedades cardíacas se estaban disparando en EEUU. Los infartos eran cada vez más frecuentes. Por entonces se descubrió el colesterol “malo” o LDL, responsable de las placas que bloquean las arterias. Comer grasa hace que aumente el colesterol total, así que la solución parecía evidente: comer menos grasa. Las autoridades sanitarias empezaron la campaña que después se exportó a todo el mundo occidental. Muerto el perro, se acabó la rabia.

Son los años de la pirámide nutricional, en la que se aconsejaba basar la dieta en una gran cantidad de hidratos de carbono (cereales, pan, pasta), poca proteína y casi nada de grasa. En 30 años el consumo de grasa se redujo de un 30% de las calorías totales al 20%. Comenzó el auge de la comida light, baja en grasas, que hoy todavía perdura, y con el que muchas empresas han ganado y ganan mucho dinero.

Sin embargo, en todos estos años, el número de casos de enfermedad cardíaca ha aumentado en EEUU. Hay menos muertes gracias a la cirugía, pero hay más enfermos. Para colmo, se han disparado los casos de obesidad y diabetes. Reducir la grasa no ha funcionado.

Los últimos estudios están por fin liberando a la grasa de falsas acusaciones. El verdadero culpable hay que buscarlo en el otro ingrediente de los donuts: el azúcar. Mientras que bajaba el consumo de grasa, el de azúcar se disparaba. La comida sin grasa pierde sabor, así que a ese yogur bajo en grasa se le añadía más azúcar para hacerlo más apetecible. El azúcar está en todas partes, especialmente en la comida de los niños. El azúcar es el principal responsable de la actual generación de niños obesos en todo el mundo.

Además, el azúcar se descompone al digerirla en glucosa y fructosa. La glucosa se puede usar como energía inmediatamente, pero la fructosa pasa directamente al hígado donde se transforma en triglicéridos, es decir, grasa. Según los últimos estudios, estos triglicéridos procedentes de la fructosa son los verdaderos responsables de las enfermedades cardiovaculares y las arterias obstruídas. La yema de huevo es inocente.

Así que olvídate del azúcar y consume grasa sin culpa. Pero cuidado, porque simplificar es peligroso. Todo lo anterior no quiere decir que la grasa “no engorde”. Un gramo de grasa contiene muchas calorías, y comiendo más calorías de la cuenta engordaremos.

Una buena regla es mantener la grasa entre el 20% y el 30% de nuestras calorías diarias. Es fácil pasarse. Si comes 2.500 calorías al día, eso son 60 gramos de grasa, o cuatro cucharadas de aceite. Otros alimentos, como la carne, el pescado, los frutos secos y los lácteos contienen grasa, y esos gramos se suman en seguida.

La otra norma es comer grasas de buena calidad. Sobre todo aceite de oliva, frutos secos, aguacates, pescado azul que no sea de piscifactoría o (esto es más difícil) carne de vacuno que no haya sido criada con grano. Huye de cualquier cosa que contenga “grasa vegetal hidrogenada”, también llamada grasa trans, un verdadero tóxico que ya es ilegal en muchos países. Y elige la mantequilla antes que la margarina.

Foto: fdecomite

8 Comentarios

  1. Madre mía… a este paso no voy a comer a gusto! Bueno, sólo es reorganizarse el esquema mental que tenemos desde pequeños. Paso a paso

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    • Bien dicho!

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  2. Nos han ntenido equivacados por muchos años y ahora a mi edad, lo asustan con mas facilidad y lo ponen a comer lo que a las grandes empresas les conviene, que falta de etica

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  3. Tengo una duda.
    ¿Qué diferencia hay entre las grasas saturadas y las insaturadas a nivel de calidad? ¿Cuáles deberíamos consumir preferentemente?
    Un saludo

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    • Las dos, recientemente se ha descubierto que tanto las saturadas como las insaturadas son saludables. Las que hay que evitar a toda costa son las grasas trans.

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  4. Yo no entiendo, veo que te dices y te contradices, primero hablas de las calorias que no es lo mismo comida chatarra que calorias de comida buena, pero luego dices que cuidado con las grasas buenas porque igual engordan.No que si comes cosas buenas no engordas, al final, las calorias cuentan, entonces nos estan tan equivocados los nutricionistas que son tan criticados.Vaya locura.

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    • Hola, entiendo que a veces parezca confuso. Yo creo que hay que tener en cuenta que hay distintas formas de ganar peso. Voy a intentar aclararlo:

      – Si comes más calorías de las que necesitas, vas a ganar peso. Da igual de dónde provengan, comida buena o mala.
      – Si comes más calorías de las que necesitas, y no haces deporte, tu cuerpo perderá músculo y acumulará grasa. Quizá no ganes peso, pero tendrás peor salud y peor aspecto.
      – Si comes solo azúcar y grasa (comida basura) y pocas proteínas, tu cuerpo no podrá construir músculo, con lo que volverás a la situación anterior.
      – Si comes menos calorías de las que necesitas, y no haces deporte, perderás peso, pero será sobre todo de músculo, con lo que bajarán tus necesidades calóricas. Cuando vuelvas a comer lo de antes, engordarás.
      – Si comes más calorías de las que necesitas, pero provienen de proteínas, grasas saludables y carbohidratos lentos, y además añades deporte, vas a ganar peso, ¡pero de músculo! Tendrás mejor salud y mejor aspecto.

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      • Bien explicado!

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