Come a puñados

a puñados

Mide lo que comes. Da igual qué dieta sigas, necesitas saber si estás comiendo de más. Pero ir por el mundo con una báscula digital debajo del brazo es poco recomendable, sobre todo si la usas en el restaurante delante de los compañeros de trabajo. La solución es medir la comida a ojo, o mejor dicho, a puñados, pero con la mente.

El método es aproximado, y requiere algo de práctica, pero merece la pena. Se trata de comparar la comida mentalmente con el tamaño de tu mano. Solo de un vistazo podrás saber qué cantidad tienes en el plato, y si conviene dejarse algo.  Estas son algunas de las equivalencias más sencillas:

  • 100 gramos de arroz cocido: imagina una pelota de tenis en tu mano.
  • 100 gramos de carne pollo o pescado: el volumen de tu palma (sin contar los dedos)
  • 70 gramos de brocoli o verduras hervidas: el tamaño del puño cerrado

¿Y cuánto es un puñado de patatas fritas? La respuesta es: no comas patatas fritas.

Foto: janineomg

2 Comentarios

  1. ¿No se deben comer patatas fritas ni aunque sean frescas y estén fritas con aceite de oliva en casa? ¿Qué otros fritos no se deben comer? Me gustaría que hicieras un artículo sobre los fritos, diciendo por qué no son buenos, qué es lo que debemos comer en su lugar, en qué medida pueden ser perjudiciales… en fin, seguro que se te ocurren un montón de ideas para hablar sobre la sartén. Ánimo 🙂

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    • El problema de las patatas fritas no es el aceite (que también) sino las patatas. La combinación es una bomba. Sin embargo tú no debes preocuparte tanto como otras personas de más edad. Come de todo, especialmente alimentos frescos, fruta, verdura, carne y pescado. Los fritos, siempre con moderación.

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